Benjamín León
Poeta recién llegado
Minúscula, tu boca,nombra al viento,
y gira en libertad la primavera.
Tu piel, hecha de luz o de madera,
me vuelve su morada, su aposento.
En ti la noche alarga el firmamento;
el cielo cruje, enciende su lumbrera,
y un aire desgastado, sin espera,
concluye su ramaje polvoriento.
Habrás de comprender, amor, el viaje;
la muerte que nos ata con su fuego
y hundidos en la sed el duelo forja.
Serás en los metales el bagaje,
la oscura voluntad de un ruido ciego,
un pájaro, un lugar, la clara alforja.
y gira en libertad la primavera.
Tu piel, hecha de luz o de madera,
me vuelve su morada, su aposento.
En ti la noche alarga el firmamento;
el cielo cruje, enciende su lumbrera,
y un aire desgastado, sin espera,
concluye su ramaje polvoriento.
Habrás de comprender, amor, el viaje;
la muerte que nos ata con su fuego
y hundidos en la sed el duelo forja.
Serás en los metales el bagaje,
la oscura voluntad de un ruido ciego,
un pájaro, un lugar, la clara alforja.