Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todo el universo
duerme
las corolas vegetales.
Se inclinan adormecidas,
en brazos
de su amor cobijadas.
Con un manto celeste,
pintado
de estrellas silvestres.
En el silencio ruge,
el viento
silbando canta su suerte.
Muriéndome por verte,
vidita
soy la voz de tu mente.
duerme
las corolas vegetales.
Se inclinan adormecidas,
en brazos
de su amor cobijadas.
Con un manto celeste,
pintado
de estrellas silvestres.
En el silencio ruge,
el viento
silbando canta su suerte.
Muriéndome por verte,
vidita
soy la voz de tu mente.