Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ansían mis manos llenarse de tu aire,
de esos bonitos gestos que haces con el rostro
y de cada ilusión dorada
que convence la pasión.
Ansían mis ojos mirarte interminablemente,
sin fin alguno después de parpadear,
después de amar.
Ansían mis poesías llamarte
porque estaba incomunicada
y no acabar lo que empezamos en la noche
cuando fuimos
llamaradas.
de esos bonitos gestos que haces con el rostro
y de cada ilusión dorada
que convence la pasión.
Ansían mis ojos mirarte interminablemente,
sin fin alguno después de parpadear,
después de amar.
Ansían mis poesías llamarte
porque estaba incomunicada
y no acabar lo que empezamos en la noche
cuando fuimos
llamaradas.
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