Armonia
Poeta veterana
Y aquí sigo
en la fatídica muerte de la luna,
esa que nunca más
mis labios besarán;
esa que inclemente me despierta
con sus pálidos dedos fríos.
Y aquí sigo
mientras se marchita un recuerdo
en el polvo de un adiós;
ese que envolvió la noche
en una crisálida inerte y vacía,
ese que encontró su camino
en la sombra de una telaraña.
Y aquí sigo
mientras el sol riega
la melancolía de un beso;
ese que se alejó cabalgando
la estela de una sonrisa,
ese que dejó el aroma
de una mirada en mi seno.
en la fatídica muerte de la luna,
esa que nunca más
mis labios besarán;
esa que inclemente me despierta
con sus pálidos dedos fríos.
Y aquí sigo
mientras se marchita un recuerdo
en el polvo de un adiós;
ese que envolvió la noche
en una crisálida inerte y vacía,
ese que encontró su camino
en la sombra de una telaraña.
Y aquí sigo
mientras el sol riega
la melancolía de un beso;
ese que se alejó cabalgando
la estela de una sonrisa,
ese que dejó el aroma
de una mirada en mi seno.
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