Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
De que me sirven tus llantos
que me llegan a deshora.
Perdón a destiempo imploras
para aliviar tus quebrantos.
Mas ¡cuántos desdenes! ¡cuántos!
empleaste contra mí.
Por tu desprecio me vi
atado siempre a mi pena.
Hoy tus cantos de sirena
son cantos de colibrí.
De que me sirven tus llantos
que me llegan a deshora.
Perdón a destiempo imploras
para aliviar tus quebrantos.
Mas ¡cuántos desdenes! ¡cuántos!
sufrí de ti en el pasado.
Me viste triste, humillado
y atado siempre a mi pena.
Hoy tus cantos de sirena
son cantos desafinados.
Excelente esta decima y su mensaje (yo hubiera puesto "a deshoras"),
también veo como no deseablee las rimas asonantes entre sí (a-o), (a-o), enntre la primera mitad y la segunda.
un saludo cordial,
edelabarra
Una décima con el tono clásico que sueles imprimir a tu poesía epimeteo ; con razón decías en otro poema que te copiaban Quevedo y Cervantes. Me ha gustado mucho, sinceramente. Un saludo, amigo.
No solo eres intuitivo, tus décimas, suenan muy bien y su contenido está en paralelo con mis primeros tiempos en el mundo de la poesía. Ahora mi camino sigué otros derroteros.
Es poco darte reputación a lo acertado de tu poema.
Un virtual abrazo.
Castro.
Por lo que se ve tú eres joven y es lógico que quieras beber de otros veneros. yo con mi edad he entrado en un estado de contención y de control del tiempo, para que se deslice lentamente. Sigue, que hay talento.
Un abrazo