Troto
Pablo Romero Parada
Legará el día en el que me de cuenta que salí contigo por
tu hermosura. Llegará en el que me de cuenta que tu
belleza se distingue entre las pupilas de todos y todas en el pasear
de tus pies. Llegará, en el que deje de verte en la multitud de
los rostros y deje de confundirte con el resto de chiquillas morenas y
de vaqueros más bajitas que yo. Vengo de Granada, y hasta allí creí
verte más de una docena de veces. Incluso, llegará, igualmente, el día
en el que se calmen mis nervios y baje la guardia para volver a enamorarme
tan intensamente como supe enamorarme de vos, en aquella primavera de
hace unos años, soñando con darlo todo y con pasarme una eternidad a tu
lado, pero por ahora no. Por ahora, de cada experiencia
positiva salgo con más ganas de verte.
Puede que te ame por convicción. Casi todas las chicas tienen a algún
fiel gilipollas detrás de ellas, pero yo presumo de ser, entre estos, de los
insistentes.
tu hermosura. Llegará en el que me de cuenta que tu
belleza se distingue entre las pupilas de todos y todas en el pasear
de tus pies. Llegará, en el que deje de verte en la multitud de
los rostros y deje de confundirte con el resto de chiquillas morenas y
de vaqueros más bajitas que yo. Vengo de Granada, y hasta allí creí
verte más de una docena de veces. Incluso, llegará, igualmente, el día
en el que se calmen mis nervios y baje la guardia para volver a enamorarme
tan intensamente como supe enamorarme de vos, en aquella primavera de
hace unos años, soñando con darlo todo y con pasarme una eternidad a tu
lado, pero por ahora no. Por ahora, de cada experiencia
positiva salgo con más ganas de verte.
Puede que te ame por convicción. Casi todas las chicas tienen a algún
fiel gilipollas detrás de ellas, pero yo presumo de ser, entre estos, de los
insistentes.
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