Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy aquí esperando tu retorno.
Miro por la ventana, mas la luz aún corona el firmamento.
Y la hora de mirar tu regreso aun no se acerca.
Pero mis ansias carcomen mis esencias.
El miedo a que no vengas es tal
que cobijo mis párpados para no llorar.
El reloj no deja su caminar
y susurra entre risas que ya falta poco.
¡Amado mío! ¡Sueño de mis tormentos!
Que diera por viajar en el tiempo
y posarme en tu cama
como mariposa removiendo mis alas.
Un día mas casi termina y la hora se acerca.
Escucho tus pasos en medio de una lluviosa noche.
¡Ah!... Esta lluvia vino a cobijar nuestro encuentro.
Ven amado mío. Paséate por mí antes de que venga el día.
Susúrrame tus frases bonitas
y pálpame en tu piel cual monotonía
penetrada entre tus sienes.
Satúrame de candentes besos que disipen mi tormento.
Tormento de tener que terminar este momento.
Ahora te vas, pero esperare tu regreso.
La mañana a traído su vaga luz.
Y ahora mirándome al espejo
veo venir una tibia lagrima por mi semblante.
Tu adiós se lleva mi paz y solo tu perfume
clavado como adicción a mi cuerpo
me dejaran soñar nuevamente en tu regreso.
Miro por la ventana, mas la luz aún corona el firmamento.
Y la hora de mirar tu regreso aun no se acerca.
Pero mis ansias carcomen mis esencias.
El miedo a que no vengas es tal
que cobijo mis párpados para no llorar.
El reloj no deja su caminar
y susurra entre risas que ya falta poco.
¡Amado mío! ¡Sueño de mis tormentos!
Que diera por viajar en el tiempo
y posarme en tu cama
como mariposa removiendo mis alas.
Un día mas casi termina y la hora se acerca.
Escucho tus pasos en medio de una lluviosa noche.
¡Ah!... Esta lluvia vino a cobijar nuestro encuentro.
Ven amado mío. Paséate por mí antes de que venga el día.
Susúrrame tus frases bonitas
y pálpame en tu piel cual monotonía
penetrada entre tus sienes.
Satúrame de candentes besos que disipen mi tormento.
Tormento de tener que terminar este momento.
Ahora te vas, pero esperare tu regreso.
La mañana a traído su vaga luz.
Y ahora mirándome al espejo
veo venir una tibia lagrima por mi semblante.
Tu adiós se lleva mi paz y solo tu perfume
clavado como adicción a mi cuerpo
me dejaran soñar nuevamente en tu regreso.
:: Gracias, siempre sera un honor tenerte aqui. Un ::
:: amigo