AMANT
Poeta adicto al portal
Ya, ya escucho el canto
de los ángeles en el cielo,
ya veo a Dios reflejado
en el celeste espejo...
de los ángeles en el cielo,
ya veo a Dios reflejado
en el celeste espejo...
Ya, ya aspiro la esencia,
el perfume dulcísimo
que impregna el viento.
el perfume dulcísimo
que impregna el viento.
Ya, ya siento el ígneo y fresco
contacto de su materia
invisible, intangible y etérea,
que es, al tiempo,
una energía
que no deja de nutrir
el motor de mi corazón,
haciéndome sentir viva y plena.
contacto de su materia
invisible, intangible y etérea,
que es, al tiempo,
una energía
que no deja de nutrir
el motor de mi corazón,
haciéndome sentir viva y plena.
Ya, ya pruebo
su sabor salado y dulzón,
y a veces un poco amargo,
cual cerveza que se sube a la cabeza,
y embriaga el alma no sólo el cuerpo.
su sabor salado y dulzón,
y a veces un poco amargo,
cual cerveza que se sube a la cabeza,
y embriaga el alma no sólo el cuerpo.
Es el amor, loco y travieso,
el mismo que muere por un beso
y resucita al tenerlo,
él toca la puerta...;
el mismo que me ha hecho
enamorarme, de subito, de ella,
aunque difícil sea
la relación nuestra.
el mismo que muere por un beso
y resucita al tenerlo,
él toca la puerta...;
el mismo que me ha hecho
enamorarme, de subito, de ella,
aunque difícil sea
la relación nuestra.
Se ha posado como el Sol,
aúrea mariposa,
sobre la rosa que se marchita
cuando muere el día,
para luego renacer al amanecer.
aúrea mariposa,
sobre la rosa que se marchita
cuando muere el día,
para luego renacer al amanecer.
Es el amor que toca mi puerta
y por mis oídos se cuela,
tripulando, de ella, los suspiros,
y de su voz, los benditos sonidos;
que se adentra en mí
por la boca y la nariz,
como un virus
y a mi esencia, para siempre, infecta.
y por mis oídos se cuela,
tripulando, de ella, los suspiros,
y de su voz, los benditos sonidos;
que se adentra en mí
por la boca y la nariz,
como un virus
y a mi esencia, para siempre, infecta.
Llego el amor
como un soplo divino,
como un suspiro de Dios.
Sólo la muerte tiene la llave
que lo libertará
de esta rojiza prisión.
como un soplo divino,
como un suspiro de Dios.
Sólo la muerte tiene la llave
que lo libertará
de esta rojiza prisión.
Llego el amor
trayendo entre sus manos sacras
mi juventud...
cundiéndome el ser
de esperanza y fé.
trayendo entre sus manos sacras
mi juventud...
cundiéndome el ser
de esperanza y fé.
Llego el amor,
gracias a esa mujer,
que abrió,para mí,
una noche constelada,
una ventana al edén...
gracias a esa mujer,
que abrió,para mí,
una noche constelada,
una ventana al edén...
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