rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
No me arrepiento de nada,
un día salí de tu vida,
me fui por la puerta grande,
aunque tú digas que chica...
Me fui sin mirar atrás,
sin miedo de habladurías,
con la mirada bien alta,
sabiendo lo que quería...
Nunca quisiste creer
que tal vez el día llegara,
en que yo fuese valiente
y de tu lado marchara...
Y no me importa la gente
que piensa, ¡que pobrecito!,
pueden pensar lo que quieran
y yo, digo lo que digo...
Que ya me cansé de ser
el centro de las miradas,
de las lenguas retorcidas,
que se cuelan en mi casa...
No tengo miedo del mundo,
ni de nada, ni de nadie,
quise salir de tu vida,
me fui... ¡Por la puerta grande!...
Última edición: