Llévame contigo, viento.
Elévame sobre campos, ciudades, parásitos, desiertos.
Méceme con tu susurro de lamento,
con tu silbido áureo,
mándame a tu ejército nublado.
Pero, llévame contigo, viento.
Quiero verter un núcleo de deseos,
mirar de soslayo al mundo alquitranado,
bailar un vals con la luna, ese reflejo
de ti, que me tiene enamorado...
Quiero jugar a ser extraño,
a flotar en las palabras,
a retumbar en los lavabos.
Llévame contigo, viento.
Aléjame de todo. Y de todos.
No quiero ver más dictadores.
Ni más credos.
No quiero más entierros con bandera.
Ni juglares sin princesa.
No quiero ver más inviernos.
Ni más bombas.
No quiero ajarme de nuevo las entrañas.
Ni una cama vacía al cruzar la madrugada.
No quiero.
Conviérteme en levedad,
en blues al alba, en jazz nocturno,
en un rock de tempestad.
Conviérteme en breve gesto,
en sencilla mirada,
en tierra baldía por explorar.
Conviérteme en la sombra de tu sombra,
en el guardián del deseo,
en viaje a ninguna parte,
en tu más triste amuleto.
Párteme un trocito de esperanza.
Y llévame contigo, viento
Elévame sobre campos, ciudades, parásitos, desiertos.
Méceme con tu susurro de lamento,
con tu silbido áureo,
mándame a tu ejército nublado.
Pero, llévame contigo, viento.
Quiero verter un núcleo de deseos,
mirar de soslayo al mundo alquitranado,
bailar un vals con la luna, ese reflejo
de ti, que me tiene enamorado...
Quiero jugar a ser extraño,
a flotar en las palabras,
a retumbar en los lavabos.
Llévame contigo, viento.
Aléjame de todo. Y de todos.
No quiero ver más dictadores.
Ni más credos.
No quiero más entierros con bandera.
Ni juglares sin princesa.
No quiero ver más inviernos.
Ni más bombas.
No quiero ajarme de nuevo las entrañas.
Ni una cama vacía al cruzar la madrugada.
No quiero.
Conviérteme en levedad,
en blues al alba, en jazz nocturno,
en un rock de tempestad.
Conviérteme en breve gesto,
en sencilla mirada,
en tierra baldía por explorar.
Conviérteme en la sombra de tu sombra,
en el guardián del deseo,
en viaje a ninguna parte,
en tu más triste amuleto.
Párteme un trocito de esperanza.
Y llévame contigo, viento