Byroniana
Poeta fiel al portal
Llévate mi vida
Que no me tiemblen las manos,
que se contengan mis labios
y no derramen espadas,
que se vaya el mundo,
que me vaya yo,
que destruyas la vida,
¡que me destruyas!
Por este dolor insonoro
que clava puñales por salir,
por una razón necia,
por mis réplicas, oh Dios,
por mi alma ronca de llorar,
por la maldad de mis versos,
quítame todo,
sin piedad, sin oportunidad,
o te entrego mi ausencia inmortal,
quítame el sentimiento
que no quiero sentir,
quítame la palabra
que no quiero insultar
a mi lengua,
quítame la piel
que no quiero matarla.
Hazlo tú.
No me niegues la paz
de acabar el camino.
Hazlo tú,
o quemaré tus Verdades
y haré ceniza de ti.
Llévate lo que nadie
jamás vio de mí,
llévate la debilidad,
los sueños quebrados,
la inocencia perdida;
llévate mis voces,
las que nadie ha oído
nunca ,
llévate mi imagen,
la que nadie vio
apenas una vez.
Llévate de mí todo,
y el alma
el alma tírala,
o haz con ella
un resto de humanidad,
o versos de papel olvidado
Pues los verdaderos versos
quedan aquí versados,
impregnados quedan de mí,
versos que a nadie esperan.
Versos muertos.
Versos que gritan y
nadie oye.
Y nadie siente
Que no me tiemblen las manos,
que se contengan mis labios
y no derramen espadas,
que se vaya el mundo,
que me vaya yo,
que destruyas la vida,
¡que me destruyas!
Por este dolor insonoro
que clava puñales por salir,
por una razón necia,
por mis réplicas, oh Dios,
por mi alma ronca de llorar,
por la maldad de mis versos,
quítame todo,
sin piedad, sin oportunidad,
o te entrego mi ausencia inmortal,
quítame el sentimiento
que no quiero sentir,
quítame la palabra
que no quiero insultar
a mi lengua,
quítame la piel
que no quiero matarla.
Hazlo tú.
No me niegues la paz
de acabar el camino.
Hazlo tú,
o quemaré tus Verdades
y haré ceniza de ti.
Llévate lo que nadie
jamás vio de mí,
llévate la debilidad,
los sueños quebrados,
la inocencia perdida;
llévate mis voces,
las que nadie ha oído
nunca ,
llévate mi imagen,
la que nadie vio
apenas una vez.
Llévate de mí todo,
y el alma
el alma tírala,
o haz con ella
un resto de humanidad,
o versos de papel olvidado
Pues los verdaderos versos
quedan aquí versados,
impregnados quedan de mí,
versos que a nadie esperan.
Versos muertos.
Versos que gritan y
nadie oye.
Y nadie siente