Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevo varios días, calculando
el punto en que dos móviles se encuentran
separados una distancia uno de otro,
la que impide que las palabras crezcan
como ramas de un sauce centenario
a la orilla de un río deslenguado
donde las hojas besan, sin descanso
transparencias.
Llevo varios días, acelerando
el curso de las aguas que navego
con la esperanza de llegar a puerto
donde el calor del ser
sacie mi boca.
Llevo varios días, despejando
incógnitas de tiempos transcurridos
de espacios cautivos en la alcoba
de velocidades, constantes en las manos.
Llevo la x
prendida en el costado
donde el camino se tuerce en la memoria
donde reposa,
la magia y el silencio
donde se encuentran,
la rueda y el freno.
Llevo varios días, calculando
y aún no sé si mi respuesta
es la correcta.
el punto en que dos móviles se encuentran
separados una distancia uno de otro,
la que impide que las palabras crezcan
como ramas de un sauce centenario
a la orilla de un río deslenguado
donde las hojas besan, sin descanso
transparencias.
Llevo varios días, acelerando
el curso de las aguas que navego
con la esperanza de llegar a puerto
donde el calor del ser
sacie mi boca.
Llevo varios días, despejando
incógnitas de tiempos transcurridos
de espacios cautivos en la alcoba
de velocidades, constantes en las manos.
Llevo la x
prendida en el costado
donde el camino se tuerce en la memoria
donde reposa,
la magia y el silencio
donde se encuentran,
la rueda y el freno.
Llevo varios días, calculando
y aún no sé si mi respuesta
es la correcta.