AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
LLORAN LAS ROSAS
Quizás no habría husmeado
tu anatomía de espiga, si en tu piel,
hubiesen sobrado los rosetones.
Merendé tu integridad en mil experiencias.
libé tu historia en en mil millones
de acontecimientos experimentales.
Aún en mis dedos hay humedad
de tu vulva inexperta y en mi boca,
cada beso, cada hálito, y tendencia,
tienen nombre en mil alegorías,
que corrijo de otros poetas y que hurto
al mar, al cielo, al sol, y a la estrella
que alumbra tu ombligo de cristales.
Quizás nunca hubiese deshojado
tus manos, si hubieses sido una margarita,
te amé de repente, porque eras mi alimento;
eras mi medicina, mi secreto, mi pasión
y te he guardado sutilmente, en el corazón,
porque no cabes en ningún lado más.
Ahora las rosas lloran, perdieron un poeta,
en cambio tu sonrisa ganó un amor
y los versos que hoy te escribo, para
que los declame tu corazón y tu espíritu
augus 19 junio mes de lluvia. 2012.
Quizás no habría husmeado
tu anatomía de espiga, si en tu piel,
hubiesen sobrado los rosetones.
Merendé tu integridad en mil experiencias.
libé tu historia en en mil millones
de acontecimientos experimentales.
Aún en mis dedos hay humedad
de tu vulva inexperta y en mi boca,
cada beso, cada hálito, y tendencia,
tienen nombre en mil alegorías,
que corrijo de otros poetas y que hurto
al mar, al cielo, al sol, y a la estrella
que alumbra tu ombligo de cristales.
Quizás nunca hubiese deshojado
tus manos, si hubieses sido una margarita,
te amé de repente, porque eras mi alimento;
eras mi medicina, mi secreto, mi pasión
y te he guardado sutilmente, en el corazón,
porque no cabes en ningún lado más.
Ahora las rosas lloran, perdieron un poeta,
en cambio tu sonrisa ganó un amor
y los versos que hoy te escribo, para
que los declame tu corazón y tu espíritu
augus 19 junio mes de lluvia. 2012.
Última edición: