Llorar llorando
Arde y gime el violín de la querencia,
al hielo nuestras bocas condenando.
El alma me sangra sin tu presencia
y hasta el llanto llora de tanto llanto.
Hasta el llanto llora de tanto llanto,
amargando pasos a la locura,
seca la boca de noches en blanco,
de postura fetal, la muerte muda.
Hasta el llanto llora de tanto llanto
brotando soledad ardiendo en leña
los dedos quedan en cruel desamparo
junto a la sangre, viento en mis velas.
Sangre que escucho brotar a la nada,
inundando silencios de amargura.
Yo perdí los remos en tu mar brava,
poniendo cadenas a mi fortuna.
Arde y gime el violín de la querencia,
al hielo nuestras bocas condenando.
El alma me sangra sin tu presencia
y hasta el llanto llora de tanto llanto.
Arde y gime el violín de la querencia,
al hielo nuestras bocas condenando.
El alma me sangra sin tu presencia
y hasta el llanto llora de tanto llanto.
Hasta el llanto llora de tanto llanto,
amargando pasos a la locura,
seca la boca de noches en blanco,
de postura fetal, la muerte muda.
Hasta el llanto llora de tanto llanto
brotando soledad ardiendo en leña
los dedos quedan en cruel desamparo
junto a la sangre, viento en mis velas.
Sangre que escucho brotar a la nada,
inundando silencios de amargura.
Yo perdí los remos en tu mar brava,
poniendo cadenas a mi fortuna.
Arde y gime el violín de la querencia,
al hielo nuestras bocas condenando.
El alma me sangra sin tu presencia
y hasta el llanto llora de tanto llanto.