eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lloré,lloré y lloré,
toda la tarde lloré,
lloré mi vida sola
mi vida sin besos
y sin auroras.
Lloré mi vida sin abrazos,
mi vida con silencios
y sin deseos.
Lloré,lloré y lloré
hasta que no hubo
más lágrimas,
lloré hasta que caí agotada,
lloré hasta que vino Él
a secármelas,
hasta que su gran abrazo
me devolvió
-de nuevo-
a la vida.
toda la tarde lloré,
lloré mi vida sola
mi vida sin besos
y sin auroras.
Lloré mi vida sin abrazos,
mi vida con silencios
y sin deseos.
Lloré,lloré y lloré
hasta que no hubo
más lágrimas,
lloré hasta que caí agotada,
lloré hasta que vino Él
a secármelas,
hasta que su gran abrazo
me devolvió
-de nuevo-
a la vida.