Lloverá ese día

ropittella

Poeta veterana en el Portal
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrá mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales
de ninguna especie
hasta el arcoíris.
Todas las vidrieras
en las que te miras
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas
gitanas vecinas.
Estaremos solos
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás para cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo
mientras el café
se enfríe.
Luego iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia...,
sin dudar
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!,
hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero:
que lloverá ese día.



 
Última edición:
Sugerente estampa de madurez y serenidad. La vida transcurre, la relación se acomoda en rutinas pero el amor persiste y se manifiesta. No habrá pasión juvenil, no habrá temblor ante lo desconocido sino que habrá consistencia en la unión, reconocimiento y entrega, compromiso y lealtad, bienestar y ternura. FELICIDAD ante el AMOR en mayúsculas. Todo eso está latente en tus palabras. Un beso.
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todos las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.




Buenos días ropittella:

¡Es delicioso el poema!

El tiempo loco, el amor apasionado, la monotonía, no es tu amiga, ni tan siquiera escribiendo, llueve luces por tus versos y por mi teclado la inspiración me pide paso a poner un arcoíris, no más reluciente que el tuyo, pero, que al fin y al cabo, amo tanto el escribir, comunicar, compartir, comentar, deleitar, que le daré una vez más el gusto, a mi musa, con tu permiso, de escoger algunos de tus versos, para componer algo para ti.


Lloverá ese día,
por la tarde en bruma,

y tu silueta tras la ventana,
quedará encendida,
el tiempo se ha parado,
en este poema blanco,
que ropittella has pintado,
con manos de seda,
con rubí y esmeraldas,
en su lengua de poeta,
siempre inquieta,
para transmitir mensajes,
para indagar y explorar,
con los brazos abiertos,
en su talento sin pulir,
tan amable y tan gentil,
llueve por dentro,
en tu corazón al descubierto,
llueve en la Ciudad,
de mundopoesia,
cuando te deleito, en este día.


Un abrazo, espero que no lo tomes a mal, siempre os digo lo mismo, porque cada quien lo toma de una manera distinta, espero y deseo que no sea así.
 
Si hay algo que me encanta, es escuchar la lluvia, o estar, mojándome de ella, pero claro, hay situaciones en que el cambio ameríta toda nuestra atención, porque estar en aquella otra estación donde hay tanta humedad es maravilloso, bello poema, saludosmilllllllllllll, buenos días
 
Ropi, pero a esta monotonía que plasmas tan bien la acompañan el amor y la paz. Una maravilla.
Te abrazo. Pili
 
Ru
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todos las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



Rutina, rutina, pero lo único que importa en el día a día es el amor. Ese amor eterno y fiel que hace del final del día un sonoro Te quiero.
Después vendrá pasear bajo la lluvia, gotas que se transforman en besos resbalando sobre tu cara.
Me ha encantado amiga Ropittella, una rutina con un final de entrega, aunque dijeran que iba a llover.
Abrabesos y feliz día
 
Rosanna querida amiga, te leo y abro una ventana a lo maravilloso,
a mundos que viven en el interior de tu alma
y de ella los sacas para hacernos partícipe
de tu sensibilidad que siempre crea algo nuevo
gracias a tu capacidad poética.
Un beso.
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todos las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.




Me ha encantado el ritmo de tu poema, aunque una pena que ese día llueva.

Que tengas un GRAN día
 
Buenos días Ropitella! una vez más nos compartes estas bellas letras. Una cotidianidad hermosa! con sus instantes tan ricamente descritos. Saludos Ropitella! un gusto siempre conocer tus trabajos, un abrazo, y que tengas un gran día.
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



Belleza de versos que me inspiran:

Acabar el domingo abrazados

Se podría pedir mas...?
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.





Qué mezcla de sentires, entre la rutina y las sensibilidades, me ha encantado el poema, es una obra muy esclarecedora.

Placer la visita como siempre mi querida poetisa.

Abrazos

Palmira
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



Bello amiga y lleno de amor, tanto que te dejas llevar por esa persona a quien tanto amas, me gusto mucho un enorme beso Lili
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.





En teoría, el domingo cierra la semana. ¿Y que sería de la semana sin vosotras? Las tareas del hogar, la compra, limpieza, lavado y plancha y un laaaaaargo etc. de entregadas formas de amar. Más luego encima os hacemos responsables del amor o sumisión sexual. Bueno de todo hay en la viña del señor, pero parece ser que para una inmensa malloría, para la buena mujer debe mirar al suelo o al techo sin esperar más que un nuevo viaje en el tren de la rutina. Ufff. ROPITT, que se me fué el santo al cielo, jejejeje.
YO os valoro, admiro y quiero respetando que además teneis el privilegio de dar a luz a los hombres.
Un gusto acompañarte en tu homenaje a la total entrega por amor. Y ahora que caigo, las noticias del tiempo han anunciado por aquí mucha lluvia, jejejeje.
Besos en apertura de alegre paz para ti.
Vidal
 
que poderoso poema, mucho sentimiento en él, abrazos mi bella
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.





Magníficas letras que he disfrutado. Felicitaciones. RJL
 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrán mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



De verdad es un deleite leer tu poesía,
encantada de pasar por ésta profecía de "Lloverá algún día"
Andrea
 
Sugerente estampa de madurez y serenidad. La vida transcurre, la relación se acomoda en rutinas pero el amor persiste y se manifiesta. No habrá pasión juvenil, no habrá temblor ante lo desconocido sino que habrá consistencia en la unión, reconocimiento y entrega, compromiso y lealtad, bienestar y ternura. FELICIDAD ante el AMOR en mayúsculas. Todo eso está latente en tus palabras. Un beso.
¡Gracias compañero por tu visita y las huellas que has dejado retroalimentando el mensaje! Abrabesos
 
Buenos días ropittella:

¡Es delicioso el poema!

El tiempo loco, el amor apasionado, la monotonía, no es tu amiga, ni tan siquiera escribiendo, llueve luces por tus versos y por mi teclado la inspiración me pide paso a poner un arcoíris, no más reluciente que el tuyo, pero, que al fin y al cabo, amo tanto el escribir, comunicar, compartir, comentar, deleitar, que le daré una vez más el gusto, a mi musa, con tu permiso, de escoger algunos de tus versos, para componer algo para ti.


Lloverá ese día,
por la tarde en bruma,

y tu silueta tras la ventana,
quedará encendida,
el tiempo se ha parado,
en este poema blanco,
que ropittella has pintado,
con manos de seda,
con rubí y esmeraldas,
en su lengua de poeta,
siempre inquieta,
para transmitir mensajes,
para indagar y explorar,
con los brazos abiertos,
en su talento sin pulir,
tan amable y tan gentil,
llueve por dentro,
en tu corazón al descubierto,
llueve en la Ciudad,
de mundopoesia,
cuando te deleito, en este día.


Un abrazo, espero que no lo tomes a mal, siempre os digo lo mismo, porque cada quien lo toma de una manera distinta, espero y deseo que no sea así.
¡Mil gracias Luci! Y de ningún modo tomaría a mal tu regalo, lo aprecio y lo guardo con mucho cariño. Abrabesos en tu corazón generoso compañera.
 
Un brillante poema Ropitella,
Mis felicitaciones
Un fuerte abrazo.
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrá mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



 
Lloverá ese día,
por la tarde en bruma
no habrá mariposas
y la noche fría
crecerá sin luna.
No tendré rivales,
de ninguna especie,
hasta el arcoiris.
Todas las vidrieras
en las que te miras,
no tendrán tus ojos
frente a su manía.
Y en los arrabales
no andarán tus pasos,
ni ese perro fiero
al que tú le silbas.
No abrirá la feria,
no leerán las manos
las pícaras viejas,
gitanas vecinas.
Estaremos solos,
y será el domingo,
me darás dos besos,
preguntaré: ¿a qué hora
comienza la partida?,
y, ¿qué querrás cenar?
Encenderás la tele,
tomarás tu tiempo,
mientras el café
se enfríe.
Luego, iremos
a dormir,
para no dormir,
porque estará:
"pesado el tiempo"...
_Con esta humedad
-dirás inquieto-
¡Con esta humedad!
¡Con este calor,
no me da ni sueño!,
hagamos el amor...
Y yo que querría
salir a pasear
bajo la lluvia
sin dudar,
te daré el gusto.
Porque ¡te amo tanto!
Hasta ese extremo.
Es siempre lo mismo.
Y ya lo dijo el noticiero,
que lloverá ese día.



Jajaja, muy refrescante tu historia Roxana. Hay que librarse de vez en cuando de la rutina y que mejor para ello que llevarse al amor bajo la lluvia...Me gustó leerte. Mis aplausos y un besito.
 
Si hay algo que me encanta, es escuchar la lluvia, o estar, mojándome de ella, pero claro, hay situaciones en que el cambio ameríta toda nuestra atención, porque estar en aquella otra estación donde hay tanta humedad es maravilloso, bello poema, saludosmilllllllllllll, buenos días
¡Mil gracias por tu visita copañera! Disculpas por la tardanza en mi respuesta. la lluvia es preciosa, cuando no nos inunda, y el amor es precioso -más aún que la lluvia- y nunca hace daño. Abrabesos en tu corazón.
 

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