LLUEVE
Llueve sin pausa, llueve mansamente,
sábana gris cubriendo el horizonte
el aire no se mueve y lentamente
su llanto impregna calles, pueblo y monte
En calma el alma, tiempo detenido,
el gris se asienta,cala en lo profundo,
el pensamiento, cauto e inhibido
mira llover, tal vez meditabundo.
Este momento prende al corazón
y parece que el cuerpo se disuelve.
Deja que vuele la imaginación
en la abstracción tan vaga que le envuelve.
Como en despierto sueño se recibe
difusamente el canto que percibe.