La Sexorcisto
Lluna V. L.
entre solsticio y solsticio
Lluna se leyó las obras de Poe,
entre la pubertad, la vejez
la prehistoria y el agujero negro
que absorbía ahora mismo el universo,
tenía una maqueta de la mansión Usher
y un cuervo de peluche,
un póster de superhéroe con borde rosa
con el rostro de Poe,
en el centro de la habitación
había un pozo y un péndulo
que tenía que esquivar cada vez
para pasar de un lado a otro
pero como le solía suceder
no recordaba casi nada
de todas aquellas narraciones extraordinarias
que había leído con locura y razón,
o quizás todo era un sueño dentro de un sueño,
niebla al abrir el armario
cajones con corazones delatores de goma,
por la ventana se podía ver
como todo se comprima
por la fuerza del agujero negro
como un gusano nefasto,
agarró el póster de Edgar Allan Poe
lo besó y se dispuso a ser tragada.
Lluna se leyó las obras de Poe,
entre la pubertad, la vejez
la prehistoria y el agujero negro
que absorbía ahora mismo el universo,
tenía una maqueta de la mansión Usher
y un cuervo de peluche,
un póster de superhéroe con borde rosa
con el rostro de Poe,
en el centro de la habitación
había un pozo y un péndulo
que tenía que esquivar cada vez
para pasar de un lado a otro
pero como le solía suceder
no recordaba casi nada
de todas aquellas narraciones extraordinarias
que había leído con locura y razón,
o quizás todo era un sueño dentro de un sueño,
niebla al abrir el armario
cajones con corazones delatores de goma,
por la ventana se podía ver
como todo se comprima
por la fuerza del agujero negro
como un gusano nefasto,
agarró el póster de Edgar Allan Poe
lo besó y se dispuso a ser tragada.