César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Momentáneamente se irá del verso atado y tan libre como la belleza para hablar de esa desgracia ácida caída desde un cielo que tiene forma de cristal convexo.
No es que no la esperara.
Se espera la muerte… e igualmente duele.
Se topó esa mañana con decisiones convertidas en pieles sin cuerpos, resecas, bajo el abandono espeso y raído de lo que ya no es.
Resbaló desde el salto, de abajo hacia un cosmos sin oxígeno, en una especie de anticaída antilibre, forzada. Proyectil directo a chocar –quizás- con el asteroide frígido que no se ahueca, no muelle, no lágrimas.
Y todo es lluvia. Tan ácida. Tan ácida. Tan… ácida.
Trampa de tiempo, piernas, canciones más allá de la media noche. Barrotes eléctricos y continuos como una lluvia de ladrillos derramados.
No hay nada que pueda salvar la luna a estas alturas.
………..
Momentáneamente se irá a desatar a la lírica de sus corceles infinitos para verse atravesar por líneas estrella y hielo, tras una silueta imposible, desnuda, mortal…
que ya se ha ido.
No es que no la esperara.
Se espera la muerte… e igualmente duele.
Se topó esa mañana con decisiones convertidas en pieles sin cuerpos, resecas, bajo el abandono espeso y raído de lo que ya no es.
Resbaló desde el salto, de abajo hacia un cosmos sin oxígeno, en una especie de anticaída antilibre, forzada. Proyectil directo a chocar –quizás- con el asteroide frígido que no se ahueca, no muelle, no lágrimas.
Y todo es lluvia. Tan ácida. Tan ácida. Tan… ácida.
Trampa de tiempo, piernas, canciones más allá de la media noche. Barrotes eléctricos y continuos como una lluvia de ladrillos derramados.
No hay nada que pueda salvar la luna a estas alturas.
………..
Momentáneamente se irá a desatar a la lírica de sus corceles infinitos para verse atravesar por líneas estrella y hielo, tras una silueta imposible, desnuda, mortal…
que ya se ha ido.
Mayo ácido (como un vacío...) y 2017. César el Loco.
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