David Varela
Poeta recién llegado
Olor a tierra mojada
el golpeteo en los tejados
anuncia una tarde sin tregua
para el suelo y su sed
Llueven dudas y nostalgias
llueve y es agosto
mientras el gris del cielo abraza
las calles de esta ciudad
se mojan las aceras
corre la gente a refugiarse
afortunados acercan a sus amores
mientras otros sueñan con tener uno
No cesa el ruido vibrante
del agua y el frío metal
la dicha de tener un techo
y una manta capaz de abrigar
Se encharcan las calles y las pupilas
mensajera es la lluvia
de noches perdidas
de bocas extraviadas
Baja por la alcantarilla
uno que otro verso perdido
el dolor que se lleva por dentro
o el beso no correspondido
El dulce olor se vuelve amarga humedad
la sal que rodó por la mejilla
harina de otro costal
la vela esperanza queriéndose apagar
Condensado el aire dentro de casa
empaña la mirada
mientras se piensa en otro día mejor
y que ojalá, no llueva mañana
el golpeteo en los tejados
anuncia una tarde sin tregua
para el suelo y su sed
Llueven dudas y nostalgias
llueve y es agosto
mientras el gris del cielo abraza
las calles de esta ciudad
se mojan las aceras
corre la gente a refugiarse
afortunados acercan a sus amores
mientras otros sueñan con tener uno
No cesa el ruido vibrante
del agua y el frío metal
la dicha de tener un techo
y una manta capaz de abrigar
Se encharcan las calles y las pupilas
mensajera es la lluvia
de noches perdidas
de bocas extraviadas
Baja por la alcantarilla
uno que otro verso perdido
el dolor que se lleva por dentro
o el beso no correspondido
El dulce olor se vuelve amarga humedad
la sal que rodó por la mejilla
harina de otro costal
la vela esperanza queriéndose apagar
Condensado el aire dentro de casa
empaña la mirada
mientras se piensa en otro día mejor
y que ojalá, no llueva mañana