Francyleth
Poeta asiduo al portal
Un cúmulo de vientos huracanados
en mi corazón hacen sendos torbellinos,
una tormenta que se envuelve en remolinos
donde la tempestad el tiempo ha ganado.
Compromiso de la lluvia que humedece
con ráfaga de historias las ideas
para que la verdad en mis ojos leas
y des cuenta del diluvio que acontece.
Un sutil aguacero que a mis ojos llega
en el rojo de la tristeza que me consume
y mis labios en el deliro que se entume
son el síntoma que el llanto me entrega.
Y las incoloras gotas que mis ojos riegan
son la energía de los rayos que asustados
en toda el alma resuenan amontonados
con el atronador sonido en que se pliegan.
Y el manto oscuro que cubre mi mirada
secuela de una causal noche de tormenta
cruel el espacio que mi voluntad se inventa
en la causa que es siempre luz inesperada.
en mi corazón hacen sendos torbellinos,
una tormenta que se envuelve en remolinos
donde la tempestad el tiempo ha ganado.
Compromiso de la lluvia que humedece
con ráfaga de historias las ideas
para que la verdad en mis ojos leas
y des cuenta del diluvio que acontece.
Un sutil aguacero que a mis ojos llega
en el rojo de la tristeza que me consume
y mis labios en el deliro que se entume
son el síntoma que el llanto me entrega.
Y las incoloras gotas que mis ojos riegan
son la energía de los rayos que asustados
en toda el alma resuenan amontonados
con el atronador sonido en que se pliegan.
Y el manto oscuro que cubre mi mirada
secuela de una causal noche de tormenta
cruel el espacio que mi voluntad se inventa
en la causa que es siempre luz inesperada.