José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Parasangres.
No abríamos los convencionales paraguas
en esa orilla donde llovía sangre.
Impermeables rojos,
combinados de vísceras
en el oculto trasfondo de tu habitación.
Condena de vivir sin sangre
por el resto de tus milenios de vida vacía.
Nunca contestas
por más que llame a la puerta de tu habitación,
la del nicho 2546.
No abríamos los convencionales paraguas
en esa orilla donde llovía sangre.
Impermeables rojos,
combinados de vísceras
en el oculto trasfondo de tu habitación.
Condena de vivir sin sangre
por el resto de tus milenios de vida vacía.
Nunca contestas
por más que llame a la puerta de tu habitación,
la del nicho 2546.
Última edición por un moderador: