Eremita
Poeta recién llegado
Lluvia
La lluvia que en tu pueblo se ha adueñado del día
es la misma que cae desde el anochecer,
y las gotas que corren por tu calle vacía
de tus labios un día bebí al atardecer
Esa lluvia incesante me moja todavía
y si cierro los ojos yo te vuelvo a querer.
Algo tiene la lluvia y su melancolía,
algo que tiene nombre y cuerpo de mujer.
Yo sé que no es tu culpa que te recuerde ahora
que dejo que la lluvia pareciera que llora
cuando empapa mi cuerpo llenándome de ti
Yo sé que en este instante cerraste la ventana,
Y el destello olvidado de una pasión lejana
se fundió entre la lluvia que me mojaba a mí.
Régulo Briceño.
La lluvia que en tu pueblo se ha adueñado del día
es la misma que cae desde el anochecer,
y las gotas que corren por tu calle vacía
de tus labios un día bebí al atardecer
Esa lluvia incesante me moja todavía
y si cierro los ojos yo te vuelvo a querer.
Algo tiene la lluvia y su melancolía,
algo que tiene nombre y cuerpo de mujer.
Yo sé que no es tu culpa que te recuerde ahora
que dejo que la lluvia pareciera que llora
cuando empapa mi cuerpo llenándome de ti
Yo sé que en este instante cerraste la ventana,
Y el destello olvidado de una pasión lejana
se fundió entre la lluvia que me mojaba a mí.
Régulo Briceño.