Lo bueno de antes era tenerte...
Bueno, no te tenia del todo, pero te tenía.
Tenía un pequeño pedazo que me tocaba de ti.
Siempre me quedaba con las sobras.
Pero eso sí, creo que era yo la única que disfrutaba tanto
de cada sobra tuya.
Que felicidad más grande me dabas en esas 2 horas.
Iba al cielo y conversaba con Dios durante 120 minutos.
Cuanto le hablé a Él de ti,
cuanto le pedí que te quedaras,
cuanto me arriesgue para que te quedaras.
Cuanto era el amor que te daba.
Lo bueno de tenerte...
Era que tenías una goma de borrar
y con ella borrabas todo tipo de tristeza.
Grandes sonrisas creabas.
Que bueno fue tenerte, mi amor.
Te echo de menos como el sol a la luna.
Y es que fuiste como ese sol que toca
por primera vez la piel de una persona que solo el frío conoce.
Bueno, no te tenia del todo, pero te tenía.
Tenía un pequeño pedazo que me tocaba de ti.
Siempre me quedaba con las sobras.
Pero eso sí, creo que era yo la única que disfrutaba tanto
de cada sobra tuya.
Que felicidad más grande me dabas en esas 2 horas.
Iba al cielo y conversaba con Dios durante 120 minutos.
Cuanto le hablé a Él de ti,
cuanto le pedí que te quedaras,
cuanto me arriesgue para que te quedaras.
Cuanto era el amor que te daba.
Lo bueno de tenerte...
Era que tenías una goma de borrar
y con ella borrabas todo tipo de tristeza.
Grandes sonrisas creabas.
Que bueno fue tenerte, mi amor.
Te echo de menos como el sol a la luna.
Y es que fuiste como ese sol que toca
por primera vez la piel de una persona que solo el frío conoce.
(Lamento la falta de concordancia, debía expresar todo lo dicho).