Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Abrí la puerta. La calle estaba vacía, silenciosa. Arrumbado junto al muro de enfrente se apreciaba un bulto, me acerqué y lo vi. Era un cuerpo sin cabeza. La luz nocturna del municipio apenas permitía distinguir el color oscuro de su ropa. Llamé a la policía y llegaron pronto. Me enteré porque llamaron a la puerta. -No, no lo conozco, nunca lo había visto en mi vida. Pasé 78 horas detenido, sujeto a interrogación. Me dijeron su nombre, su edad, su lugar de origen y todos los datos de su familia. Cuando me dejaron libre para ir a un hospital a hacerme un estudio general, urgente y necesario, para saber si por la investigación no me habían roto unas costillas, dañado o reventado un órgano vital... yo sabía de aquel hombre absolutamente todo, lo conocía más que a mí.