Notario de mí mismo que en un foro
doy fe de la derrota con sonetos,
ahora que el dolor duele sin decoro,
me da pudor contarme mis secretos.
Más que pudor es rabia e impotencia,
ridículo, y también es frustración;
soy el juez que me culpa y me sentencia
a seguir así, preso en mi prisión.
Lo demás, lo de siempre, lo que dice
el silencio que grita en la callada
por respuesta que sólo puedo darte...
Aún sueño que el olvido cicatrice:
te echo de menos cada día y nada
es razón suficiente para hablarte.
doy fe de la derrota con sonetos,
ahora que el dolor duele sin decoro,
me da pudor contarme mis secretos.
Más que pudor es rabia e impotencia,
ridículo, y también es frustración;
soy el juez que me culpa y me sentencia
a seguir así, preso en mi prisión.
Lo demás, lo de siempre, lo que dice
el silencio que grita en la callada
por respuesta que sólo puedo darte...
Aún sueño que el olvido cicatrice:
te echo de menos cada día y nada
es razón suficiente para hablarte.