nahuel Lorca
Poeta recién llegado
El caer se ha vuelto habitual,
no es nada visible,
concreto,
ni audaz,
es una tristeza clavada en la memoria.
Vivir en una completa derrota,
en el vacío acostumbrado sin preguntas.
El espejo no refleja una sonrisa hace varios veranos,
una soledad en llovizna.
La costumbre de tocar el suelo con la frente,
en los espacios vacíos,
de las compañías ausentes,
de los mantos frustrados.
El fracaso del mundo,
de lágrimas en copas,
de puñal desnudo en pleno dolor,
sin miramientos.
El caer se ha vuelto habitual.
Fragmento: Bajo el signo de Eva.
Nahuel Lorca
no es nada visible,
concreto,
ni audaz,
es una tristeza clavada en la memoria.
Vivir en una completa derrota,
en el vacío acostumbrado sin preguntas.
El espejo no refleja una sonrisa hace varios veranos,
una soledad en llovizna.
La costumbre de tocar el suelo con la frente,
en los espacios vacíos,
de las compañías ausentes,
de los mantos frustrados.
El fracaso del mundo,
de lágrimas en copas,
de puñal desnudo en pleno dolor,
sin miramientos.
El caer se ha vuelto habitual.
Fragmento: Bajo el signo de Eva.
Nahuel Lorca