Leah
Poeta asiduo al portal
Lo malo de ser poeta,
es que mi señora se molesta,
si le regalo estrofas
a otras personas.
Se pone celosa
si me piden una dedicatoria,
no puedo rimar de tentación
y mucho menos de pasión.
Me cela y sus ojos son tormentas,
su piel habla sin necesidad de palabras,
su mentón se tensa,
mientras su boca me tienta.
Sus gestos se vuelven violentos
y yo me quedo observando sus movimientos.
E,L.Ramírez
es que mi señora se molesta,
si le regalo estrofas
a otras personas.
Se pone celosa
si me piden una dedicatoria,
no puedo rimar de tentación
y mucho menos de pasión.
Me cela y sus ojos son tormentas,
su piel habla sin necesidad de palabras,
su mentón se tensa,
mientras su boca me tienta.
Sus gestos se vuelven violentos
y yo me quedo observando sus movimientos.
E,L.Ramírez