Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Oh Señor a ti vengo hoy
reconociendo mí humana condición,
reconociendo que tu eres Dios
mi maestro y creador.
Cuando te conocí me encontraba
recolectando tristezas,
sin mayor consuelo lloraba,
más tú me has levantado
y dado por herencia tus grandezas.
Tu palabra me ha reconfortado
nueva criatura soy ahora,
capaz de conmoverme ante un caído
útil para realizar buenas obras.
Tú ejemplo he de seguir
guíame por el sendero del justo,
lléname de tus fuerzas
rebosa mis copas.
Señor auque yo soy pecador
tú perdonas mis iniquidades,
tu amor es más grande que tu ira
y tu gracia me cubre las faltas.
Con todo cuanto has hecho
y aún por cuanto haces por mi
te estoy infinitamente agradecido,
podría morir por ti
más no es eso lo que hoy decido.
Prefiero vivir para darte gloria,
para contar a todos lo que has hecho en mi vida.
Gracias por fijarte en mí
cuando nadie más lo hizo,
Gracias sobretodo
por que Dios sabe amar a un mortal.
reconociendo mí humana condición,
reconociendo que tu eres Dios
mi maestro y creador.
Cuando te conocí me encontraba
recolectando tristezas,
sin mayor consuelo lloraba,
más tú me has levantado
y dado por herencia tus grandezas.
Tu palabra me ha reconfortado
nueva criatura soy ahora,
capaz de conmoverme ante un caído
útil para realizar buenas obras.
Tú ejemplo he de seguir
guíame por el sendero del justo,
lléname de tus fuerzas
rebosa mis copas.
Señor auque yo soy pecador
tú perdonas mis iniquidades,
tu amor es más grande que tu ira
y tu gracia me cubre las faltas.
Con todo cuanto has hecho
y aún por cuanto haces por mi
te estoy infinitamente agradecido,
podría morir por ti
más no es eso lo que hoy decido.
Prefiero vivir para darte gloria,
para contar a todos lo que has hecho en mi vida.
Gracias por fijarte en mí
cuando nadie más lo hizo,
Gracias sobretodo
por que Dios sabe amar a un mortal.