DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Lo merecido.
Profunda en el cielo hurgaba tu mirada
reconciliándose con alegrías ya guardadas
siluetas tenues junto a la orilla, iban descalzas
abrazando la cintura de quien los inspiraba
mojo una lagrima tibia, tu lucha ganada
no falto la luna, para con su luz exagerarla
volteabas al viento suave, para con la brisa secarla
no se esconden las perlas en la noche callada
quedaran las huellas, de quien en silencio te amaba
untando tantas ilusiones de amor, te reclamaban
volaron a encuentros que de falta ya imaginabas
respirando, conciente el tiempo que idealizabas
de plata entre nubes sus reflejos sobre el agua
besos que necesitabas, se vestirán como gemas doradas
lo merecido, lo completo para el alma sin escarcha
es el, quien te hace sentir mujer deseada
sin palabras, solo mirando lo que se regala
tocando su cara, despeinando su confianza
liberando los pudores, desechando los fantasmas
con lo cierto de su verbo, con lo grato de su estancia
ciñendo suavemente a su dama enamorada
repitiendo sus nombres que se enlazan con el aura
ríes, señalando al cielo de estrellas tus esperanzas
agradecida, por tu jardín que de aromas se rebasa
sutil, una varonil caricia, tu pelo del oído desplazaba
por decirte tan claro, que solo tu le encantas
confirmado, lo que buscan mariposa de mañana
libar lo fresco y hermoso de la flor al despertarla
merecido, dormitando amistad que los demanda
mojados de libertad, juntos y sin amarras
confundidos por tener que amar sin suspicacia
con lo justo para cada palabra, complemento del alma
son tus manos que con la verdad lo alcanzan
están sus ojos, deleitando al amor esta noche que avanza
compartiendo lo del corazón, que tu le guardabas
tenerse, cuando mas se necesita la piel perfumada
porque el mar borrara las huellas amargas de tu playa
el sol dará luz a otro día que tanto te faltaba
la brisa perfumara con aromas, por mejor respirarla
supliendo tus angustias que se marchan
cobijando en tu pecho su latidos y suspiros en la estada
con paz, consintiendo que tu eres su alada pintada
inspirando tu vida de ganas, en sueños idealizadas
con lo merecido, llegando a tu alma en calma.
Diego Ramsay.
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