Sentirse poco, es no poder llegar a más.
Un más que parece siempre cómo coger el vaso pequeño.
Ese pequeño pensamiento que queda retenido en la cabeza.
Igual que al empezar a tocar el piano.
Las notas negras hacen realidad que todo cobre en un enigma o en sentido.
En esa poca vida y en la poca agua que pueda a ver en el vaso.
Esa vida que es nuestro ego que tenemos y nadie te lo puede comer.
Ese sentimiento o enfoque desencadena el brillante poder de comer lo pequeño.
Para que algo resurja, ya que no tenemos que poner luz en dónde queremos enfocar.
Pero al hacer el acto de darnos la vuelta la imagen en esa pared.
Hace el dibujo contrario, ya que se fue y no se pudo coser como el vestido de Piter Pan.
Un más que parece siempre cómo coger el vaso pequeño.
Ese pequeño pensamiento que queda retenido en la cabeza.
Igual que al empezar a tocar el piano.
Las notas negras hacen realidad que todo cobre en un enigma o en sentido.
En esa poca vida y en la poca agua que pueda a ver en el vaso.
Esa vida que es nuestro ego que tenemos y nadie te lo puede comer.
Ese sentimiento o enfoque desencadena el brillante poder de comer lo pequeño.
Para que algo resurja, ya que no tenemos que poner luz en dónde queremos enfocar.
Pero al hacer el acto de darnos la vuelta la imagen en esa pared.
Hace el dibujo contrario, ya que se fue y no se pudo coser como el vestido de Piter Pan.