Tanya
Poeta recién llegado
Llegó la calma, llegó la indiferencia. El mejor bienestar de mi alma.
Llegó la pura indiferencia hacia tu ser, llegó la hora del vivir.
Si pienso en ti, no duele. Sólo escuece.
Y¿ por qué? porque se que hoy se apago este fuego ardiente en mi,
porque se gasaron las lagrimas,
porque el sol sale cada día, para mi, para la vida, para mi sonreír.
Porque hoy no invades nada, tan solo ocupas aquella parte que tengo que indagar,
debo buscarte para encontrarte en mi entrañas,
porque ya no estas impregnado, ya no quedas atrapado entre mi pelo.
Ya no importas tú, tu piel, cada poro, cada recoveco
importa el sentir del viento, la libertad, la corriente de la vida, en definitiva.
Y lo sé, sé que de hoy en adelante sólo es luz, y tanta claridad cegadora que no sabré ni de donde sale,
porque lo sé y me merezco tres universos. Y tú, tú ya lo verás.
Llegó la pura indiferencia hacia tu ser, llegó la hora del vivir.
Si pienso en ti, no duele. Sólo escuece.
Y¿ por qué? porque se que hoy se apago este fuego ardiente en mi,
porque se gasaron las lagrimas,
porque el sol sale cada día, para mi, para la vida, para mi sonreír.
Porque hoy no invades nada, tan solo ocupas aquella parte que tengo que indagar,
debo buscarte para encontrarte en mi entrañas,
porque ya no estas impregnado, ya no quedas atrapado entre mi pelo.
Ya no importas tú, tu piel, cada poro, cada recoveco
importa el sentir del viento, la libertad, la corriente de la vida, en definitiva.
Y lo sé, sé que de hoy en adelante sólo es luz, y tanta claridad cegadora que no sabré ni de donde sale,
porque lo sé y me merezco tres universos. Y tú, tú ya lo verás.