Vamos a ver: A) A mi no me molesta la existencia de la homosexualidad, pensar eso es muy errado, y soy partidario de que no se altere el curso normal de la naturaleza. La cuestión sexual no es lo que me hace amar a las personas, querer que formen parte de mi vida, sino su nobleza, sus dotes especiales, su talento, etc... B) La sexualidad radica en el cerebro, en el "tipo" de cerebro. C) Cuando nacemos "todos" lo hacemos con cerebro femenino y las gónadas, en el caso de los formalmente hombres (los xy), liberan testosterona que da lugar a una transformación cerebral, pasando el cerebro, en parte, de femenino a masculino D) Si la transformación es superior al 50% se tiene un hombre macho, es decir, que gusta de las mujeres, y si es inferior al 50% gusta de los hombres. E) Si dicha transformación se sitúa en torno al 50% puede o bien gustar de ambos (que tiene su explicación científica) o que no guste ni de hombres ni de mujeres (a ésto aún no se ha encontrado la correspondiente explicación; se está en ello).
F) En el caso de las lesbianas ocurre lo contrario, que las gónadas femeninas, que no tenía que liberar testosterona, lo hacen en abundancia y el cerebro se transforma mayoritariamente en masculino.
G) Es posible, en el caso de los niños (a los que se les vea que van por el camino de una feminidad manifiesta) tratarlos (bajo control médico) con las dosis pertinentes de testosterona (como es ya habitual) y su cerebro se transforma netamente en masculino (llegan a ser absolutamente machos). Conozco bastantes casos, totalmente exitosos. H) En el caso de las lesbianas la inhibición de la testosterona para frenar el proceso de masculinización es más complicado, da problemas; pero se está en ello, es sólo cuestión de tiempo.
I) No hay por tanto dos, ni tres, ni cuatro tipos de sexo, sino tantos como porcentajes de cerebro masculino-femenino sean posibles, es decir, infinitos.
J)Importante: Una vez que el cerebro ha llegado a la madurez (se ha rebasado la niñez), la incorporación de testosterona no le afecta, no lo altera. Ha sido un error frecuente suministrar testosterona a los "gays" adultos. Éso sólo sirve para que les salga más bello (pelo) y para que su voz se haga más grave. A un gay adulto, si de verdad lo quieres y quieres hacer algo por él, regálale "sus" tetas, etc... Siempre será gay. Y analogamente ocurre con las lesbianas.
Por una parte está bien el que se reivindiquen los mismos derechos, para heteros y homos, el ser uno más, en "todos" los ámbitos; de lo contrario ¿dónde está el respeto? Pero por otra parte ¿de dónde salen estos que utilizan imágenes sagradas para profanarlas? El mundo mal llamado homosexual (porque nada hay más diverso que la sexualidad, no hay dos sexos iguales, ya que no hay dos cerebros iguales; hay infinitos sexos) debe de una vez por todas "perdonar" los errores cometidos por la iglesia y otros estamentos y mirar hacia el futuro, que está en esa igualdad, no en el enfrentamiento exacerbado... Luego, por mucho movimiento "gay" que haya, hay que dar tiempo a la sociedad para que conozca las causas de las diferencias entre los seres humanos y comprenda que no se deben a aberración o vicio alguno, sino a un capricho de la naturaleza. En definitiva lo que realmente cuenta es la capacidad de amar que tengamos los seres humanos (y ahí está incluido el perdón, la tolerancia, la confianza de unos en otros, etc...; el sexo sólo es un acto más de entrega mutua de un ser a otro, de una aceptación suprema de dos seres que se aman). Quizá, lo más maravilloso del sexo, después de todo, es que ha potenciado enormemente esa "diversidad" tan valiosa para los seres humanos.