prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando me quedaré sin ti,
habrá exiliada en mi soledad
como en una cárcel, sin condena,
la sombra de tu sombra,
alimentada por los besos que,
tirados en la distancia
han caído sueltos encima de la cama,
saciando la sed con el sudor de las pesadillas
que tendré,
seguirá creciendo en la incubadora de las sabanas,
se tornará en un monstruo, lo presiento,
con senos de luz de bombillos encendidos,
con cabellos de rejas de ventanas, con cuerpo de mesa de madera de rosa,
con brazos de cuchillos y de sus pezones
caerá fuego encendido sobre mis labios,
de sus abrazos saldré sangrando.
El infierno es la sombra de la sombra del paraíso.
Ámame hasta morir, nunca me dejes prensa
a lo que un ángel abandona.
habrá exiliada en mi soledad
como en una cárcel, sin condena,
la sombra de tu sombra,
alimentada por los besos que,
tirados en la distancia
han caído sueltos encima de la cama,
saciando la sed con el sudor de las pesadillas
que tendré,
seguirá creciendo en la incubadora de las sabanas,
se tornará en un monstruo, lo presiento,
con senos de luz de bombillos encendidos,
con cabellos de rejas de ventanas, con cuerpo de mesa de madera de rosa,
con brazos de cuchillos y de sus pezones
caerá fuego encendido sobre mis labios,
de sus abrazos saldré sangrando.
El infierno es la sombra de la sombra del paraíso.
Ámame hasta morir, nunca me dejes prensa
a lo que un ángel abandona.
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