Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Lo que amamos no nos salva
Lo que amamos no nos salva, el desconsuelo es un habitante más
de la inconstancia, no existe un lazo que frene la hostilidad
que padecemos, ya no eres esa mariposa que irradiaba calma,
que procuraba mi existencia no se marchitara...
Los sinsabores no mitigan el paso lento, por eso
el afligido solo camina, sin necesidad de provocar amor.
Lo que amamos no nos salva, ni la ventana agria de la mentira
que corrompe la enemistad, no es en vano que despierte imperfecto,
con el rostro desmejorado y con la fe de bruces, nunca es en vano amar
aunque el amor no corrija la salina lágrima que quema la piel...
No pretendo que la herida infausta de infeliz me vista
pero el desconsuelo es un habitante más de la inconstancia
que nos aprisiona.
Lo que amamos no nos salva, el desconsuelo es un habitante más
de la inconstancia, no existe un lazo que frene la hostilidad
que padecemos, ya no eres esa mariposa que irradiaba calma,
que procuraba mi existencia no se marchitara...
Los sinsabores no mitigan el paso lento, por eso
el afligido solo camina, sin necesidad de provocar amor.
Lo que amamos no nos salva, ni la ventana agria de la mentira
que corrompe la enemistad, no es en vano que despierte imperfecto,
con el rostro desmejorado y con la fe de bruces, nunca es en vano amar
aunque el amor no corrija la salina lágrima que quema la piel...
No pretendo que la herida infausta de infeliz me vista
pero el desconsuelo es un habitante más de la inconstancia
que nos aprisiona.