solangel
Poeta fiel al portal
Puedo percibir tu miedo en las palabras dichas en tu carta tímida. Es tal la premisa urgente de tus pesares, que hasta la brillante estrella carece de luz viva para ausentarse de luz muerta.
Se respira de tu aliento la temblorosa voz de las espinas caladas, esas que se sientan en las sillas de la mesa hueca y se dan de golpes con la tapa del aprisco de tu mirada. No lo dejes en silencio por favor, háblale de manera tal, que te escuche desde el miedo y el infortunio, y da las gracias siempre por ser de tus boreales, la razón de esos oídos que oyen atentos cuando dices los que dices con miedo letal.
Se respira de tu aliento la temblorosa voz de las espinas caladas, esas que se sientan en las sillas de la mesa hueca y se dan de golpes con la tapa del aprisco de tu mirada. No lo dejes en silencio por favor, háblale de manera tal, que te escuche desde el miedo y el infortunio, y da las gracias siempre por ser de tus boreales, la razón de esos oídos que oyen atentos cuando dices los que dices con miedo letal.