j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
I
vitalidad estática apolínea, (piba acomodada)
que doblega los instintos de aquel oro eclipsado
¡escucha crecer las cosechas de amor que apresas!
yacentes estridencias, cuencos de vibrantes manos
pulsantes dolorosos del placer francés y enajenado
cada tarde caminarás improvisando sonrisas y fantasías
explorando candelas en grupas de arrebato
rémoras conquistadoras de faunos equinocciales
que templan al oficiante con ardientes odas
si tus lineas con miradas abelinas
absortan al nacido entre tintas y maderas
universos opuestos de razones
las conducen al perenne infierno azul
comencemos la diáfana liturgia única y sagrada
que alerte la amorosa sátira y el sínodo que aclama
vocales y lirismos son sus etéreos ojos
¡cuanta sabiduría! emboquillan sus papiros
mares de tranquilidad, coralinos cantos
superficies de renglonados paraísos
libros de ungidas notas
verbos que se aferran a la renovada tierra
añoranzas plátonicas, dulces sombras
...que la nada esperan
vitalidad estática apolínea, (piba acomodada)
que doblega los instintos de aquel oro eclipsado
¡escucha crecer las cosechas de amor que apresas!
yacentes estridencias, cuencos de vibrantes manos
pulsantes dolorosos del placer francés y enajenado
cada tarde caminarás improvisando sonrisas y fantasías
explorando candelas en grupas de arrebato
rémoras conquistadoras de faunos equinocciales
que templan al oficiante con ardientes odas
si tus lineas con miradas abelinas
absortan al nacido entre tintas y maderas
universos opuestos de razones
las conducen al perenne infierno azul
comencemos la diáfana liturgia única y sagrada
que alerte la amorosa sátira y el sínodo que aclama
vocales y lirismos son sus etéreos ojos
¡cuanta sabiduría! emboquillan sus papiros
mares de tranquilidad, coralinos cantos
superficies de renglonados paraísos
libros de ungidas notas
verbos que se aferran a la renovada tierra
añoranzas plátonicas, dulces sombras
...que la nada esperan
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