cardacao
Poeta recién llegado
Un fuerte fuego, de gran pasión
Ardiente como lava, de fuerte tensión
Fue aquello que la fría agua apagó, y solo las cenizas quedaron
Fue lo que el viento se llevó
Como la fuerte oscuridad, al ser tragada por la luz
Como el poderoso silencio, al ser roto por los murmullos
Como un rayo, al partir el cielo en dos
Como la fluidez de un río, con fuerza y determinación
Se encendió la llama, en mi corazón
Como la fuerza del mar, como la fuerza del tifón
Como la sutileza del viento cuando susurra en el silencio
Como una hermosa luz, que a la oscuridad se tragó
El frío lo apagó, tal cual como se encendió
Como el silencio aplastante, en la fría oscuridad
Quedaron esas cenizas, que el viento se ha dellevar
Para luego perderse en la infinidad de la noche, o tal vez perderse en lo más profundo del mar
Una fuerte llama, de gran ilusión
De ardiente pasión, de fuerte tenor
Una luz en las tinieblas, de gran valía
Como una leona, cuando defiende a su cría
Un sentimiento apagado, dentro de mi corazón
Como el agua apaga el fuego, sin piedad ni compasión
Como una hoja cuando cae en otoño
Como el silencio roto por el murmullo de un arroyo
Fuego reducido a cenizas
Como las nubes dispersadas por el sol
Como las olas cuando caen en la arena
Igual que el final de una triste canción
Cenizas quedaron
Fuertemente en mi corazón
Pero tal como la noche se vuelve día
Así mismo el viento se lo llevó
© Copyright
®Todos los derechos reservados bajo el nombre:
Carlos David Cañas Ojeda. (cardacao).
10 de junio de 2013
Ardiente como lava, de fuerte tensión
Fue aquello que la fría agua apagó, y solo las cenizas quedaron
Fue lo que el viento se llevó
Como la fuerte oscuridad, al ser tragada por la luz
Como el poderoso silencio, al ser roto por los murmullos
Como un rayo, al partir el cielo en dos
Como la fluidez de un río, con fuerza y determinación
Se encendió la llama, en mi corazón
Como la fuerza del mar, como la fuerza del tifón
Como la sutileza del viento cuando susurra en el silencio
Como una hermosa luz, que a la oscuridad se tragó
El frío lo apagó, tal cual como se encendió
Como el silencio aplastante, en la fría oscuridad
Quedaron esas cenizas, que el viento se ha dellevar
Para luego perderse en la infinidad de la noche, o tal vez perderse en lo más profundo del mar
Una fuerte llama, de gran ilusión
De ardiente pasión, de fuerte tenor
Una luz en las tinieblas, de gran valía
Como una leona, cuando defiende a su cría
Un sentimiento apagado, dentro de mi corazón
Como el agua apaga el fuego, sin piedad ni compasión
Como una hoja cuando cae en otoño
Como el silencio roto por el murmullo de un arroyo
Fuego reducido a cenizas
Como las nubes dispersadas por el sol
Como las olas cuando caen en la arena
Igual que el final de una triste canción
Cenizas quedaron
Fuertemente en mi corazón
Pero tal como la noche se vuelve día
Así mismo el viento se lo llevó
© Copyright
®Todos los derechos reservados bajo el nombre:
Carlos David Cañas Ojeda. (cardacao).
10 de junio de 2013
Última edición: