Guardo mares detrás de mi sonrisa,
lágrimas que fluyen más que mis risas,
y aunque finja devorar el mundo,
por dentro soy un eco vacío.
No entrego mi alma,
no confío en manos ajenas,
prefiero ser un muro,
antes que ruina bajo el peso del dolor.
La melancolía me cubre los huesos,
es dueña de mis madrugadas.
Sueño entonces con huir,
con un rincón en las montañas,
una casita entre nieblas y silencios,
una taza de café tibio entre las manos,
y tu recuerdo latiendo en el aire,
como una herida dulce
que nunca termina de cerrarse.
-Dior
lágrimas que fluyen más que mis risas,
y aunque finja devorar el mundo,
por dentro soy un eco vacío.
No entrego mi alma,
no confío en manos ajenas,
prefiero ser un muro,
antes que ruina bajo el peso del dolor.
La melancolía me cubre los huesos,
es dueña de mis madrugadas.
Sueño entonces con huir,
con un rincón en las montañas,
una casita entre nieblas y silencios,
una taza de café tibio entre las manos,
y tu recuerdo latiendo en el aire,
como una herida dulce
que nunca termina de cerrarse.
-Dior