Clau88815
Poeta recién llegado
La noche se hace eterna con el sonido de mi llanto
haciendo eco entre cuatro paredes.
Conocen mis labios el amargo sabor de las lágrimas
tanto como desconocen tus labios.
Oigo la voz de la apatía murmurando en mi oído,
¡que triste amar con un corazón como el mío!
Y a mi estupidez la tentaré a engañarme,
pero al finalizar el día solo recordaré que no te tengo.
Buscare incesante una fuerza que me ayude, aunque
en mi solo encuentre pobreza de espíritu.
Quizás durante el día halle algún consuelo,
pero cuando éste acabe no te besaré.
Y al pasar mil lunas y al morir mil noches,
lo único cierto, será esta soledad en todo el cuerpo.
haciendo eco entre cuatro paredes.
Conocen mis labios el amargo sabor de las lágrimas
tanto como desconocen tus labios.
Oigo la voz de la apatía murmurando en mi oído,
¡que triste amar con un corazón como el mío!
Y a mi estupidez la tentaré a engañarme,
pero al finalizar el día solo recordaré que no te tengo.
Buscare incesante una fuerza que me ayude, aunque
en mi solo encuentre pobreza de espíritu.
Quizás durante el día halle algún consuelo,
pero cuando éste acabe no te besaré.
Y al pasar mil lunas y al morir mil noches,
lo único cierto, será esta soledad en todo el cuerpo.