FAAREL
Poeta recién llegado
_¿Qué me ves? Preguntas
_¿Te debo algo? Replicas
Y entre sonrisas doy por no responderte
Mientras cruzan como flechas a mi mente
Las tantas cosas que me debes y no sabes...
Me debes;
La caricia de tus manos superpuestas a las mías
Alzadas frente al sol jugando a ser persiana
Entre travesuras y roces hablando tonterías
En el propio dialecto de su lengua arcana
Me debes;
Tus pies llenos de arena y espuma salada
En un camino de huellas a medio borrar
El rumor de una gaviota en el aire elevada
llevando nuestros sueños a volar por el mar
Me debes;
Un vaivén de uniones y nudos agitados
De miradas lascivas, de física sin normas
La tenaz fricción de nuestras formas
De nuestras carnes, de nuestros pecados
Me debes;
La fragancia narcótica que tu piel emana
En un descanso tierno entre besos y mimos
Con la mirada lejana allá donde nos fuimos
Porque es un viaje hacer el amor, cuando se ama.
Me debes;
El honor de consentirte y cuidarte con derecho
Durante nueve meses que parecerán trece
Y ver proporcionalmente como crece
La curva de tu cintura y el amor de mi pecho
Me debes;
El nombre que a escoger tu prefieras
Ese hijo que lleve mi apellido junto al tuyo
La promesa y el misterio de sendas nuevas
que nos maravillen y llenen de orgullo
Me debes;
Un poco de odio, algún disgusto o discusión
La reconciliación, el perdón de alguna falta mía
Que me gane con su mérito y alguna poesía
Porque es normal pelear a veces sin razón
Me debes;
Ver tus triunfos, tus logros y fracasos
aprender de lo bueno y lo malo, ver tus glorias
Acompañarte a la cima y en tus victorias
Y estrujarte de orgullo entre mis brazos
Me debes;
Con tus cabellos blancos en una tarde lejana
Juntar nuestros cansados ojos en una serena mirada
Y dejar que se cuenten todo sin de decirse nada
En el propio dialecto de su lengua arcana.
_¿Te debo algo? Replicas
Y entre sonrisas doy por no responderte
Mientras cruzan como flechas a mi mente
Las tantas cosas que me debes y no sabes...
Me debes;
La caricia de tus manos superpuestas a las mías
Alzadas frente al sol jugando a ser persiana
Entre travesuras y roces hablando tonterías
En el propio dialecto de su lengua arcana
Me debes;
Tus pies llenos de arena y espuma salada
En un camino de huellas a medio borrar
El rumor de una gaviota en el aire elevada
llevando nuestros sueños a volar por el mar
Me debes;
Un vaivén de uniones y nudos agitados
De miradas lascivas, de física sin normas
La tenaz fricción de nuestras formas
De nuestras carnes, de nuestros pecados
Me debes;
La fragancia narcótica que tu piel emana
En un descanso tierno entre besos y mimos
Con la mirada lejana allá donde nos fuimos
Porque es un viaje hacer el amor, cuando se ama.
Me debes;
El honor de consentirte y cuidarte con derecho
Durante nueve meses que parecerán trece
Y ver proporcionalmente como crece
La curva de tu cintura y el amor de mi pecho
Me debes;
El nombre que a escoger tu prefieras
Ese hijo que lleve mi apellido junto al tuyo
La promesa y el misterio de sendas nuevas
que nos maravillen y llenen de orgullo
Me debes;
Un poco de odio, algún disgusto o discusión
La reconciliación, el perdón de alguna falta mía
Que me gane con su mérito y alguna poesía
Porque es normal pelear a veces sin razón
Me debes;
Ver tus triunfos, tus logros y fracasos
aprender de lo bueno y lo malo, ver tus glorias
Acompañarte a la cima y en tus victorias
Y estrujarte de orgullo entre mis brazos
Me debes;
Con tus cabellos blancos en una tarde lejana
Juntar nuestros cansados ojos en una serena mirada
Y dejar que se cuenten todo sin de decirse nada
En el propio dialecto de su lengua arcana.
