irian
Poeta recién llegado
Me descubriste en la torpeza, la falta de inteligencia
de un corazón que irracional se declara,
al vislumbrar en tu mirada el significado de la belleza,
su cálida esencia.
Me desnudaste las ideas, a pesar de mis torpes intentos,
al querer disimular frente a ti todos mis deseos
por mostrarte que, más allá de las sombras siempre hay luz;
aunque yo misma no la haya encontrado, hasta el instante
en que tus ojos de sol nuevamente me han mirado
Me regalaste una sonrisa y un ápice de expectativa,
dádivas inconclusas que mi inconstante racionalidad a creer se resiste;
escudados en la inevitable circunstancia de vivir un tiempo cuya sincronía no existe;
compañeros en el dolor, con pocas esperanzas de encontrar en nosotros de la felicidad mutua, su alternativa.
Mas qué puedo regalarte yo, si no mi propia alma
en un vago intento por creer que eres de mis aflicciones su calma;
pero el miedo a lastimarte de tus besos incluso me priva,
no quisiera por causa de mis torpezas ser una carga más en tu vida.
No me queda más que aceptar mi realidad, juego de manos torpes
que sólo con letras se atreven a aceptar que he empezado a amarte,
y que con dolor cierran mis ojos, ya que temo a los ojos mirarte
y correr el riesgo de que de mi vida, optes por alejarte...............
Regálame tan sólo la posibilidad de creer que esto podria ser posible,
tan cierto como la dulzura y perfecta simplicidad del primer beso...........
tan cálido como el abrazo que terminó aprisionando mis ideas
y sucumbiendo mi corazón en función de lo que ahora siento por ti.........
de un corazón que irracional se declara,
al vislumbrar en tu mirada el significado de la belleza,
su cálida esencia.
Me desnudaste las ideas, a pesar de mis torpes intentos,
al querer disimular frente a ti todos mis deseos
por mostrarte que, más allá de las sombras siempre hay luz;
aunque yo misma no la haya encontrado, hasta el instante
en que tus ojos de sol nuevamente me han mirado
Me regalaste una sonrisa y un ápice de expectativa,
dádivas inconclusas que mi inconstante racionalidad a creer se resiste;
escudados en la inevitable circunstancia de vivir un tiempo cuya sincronía no existe;
compañeros en el dolor, con pocas esperanzas de encontrar en nosotros de la felicidad mutua, su alternativa.
Mas qué puedo regalarte yo, si no mi propia alma
en un vago intento por creer que eres de mis aflicciones su calma;
pero el miedo a lastimarte de tus besos incluso me priva,
no quisiera por causa de mis torpezas ser una carga más en tu vida.
No me queda más que aceptar mi realidad, juego de manos torpes
que sólo con letras se atreven a aceptar que he empezado a amarte,
y que con dolor cierran mis ojos, ya que temo a los ojos mirarte
y correr el riesgo de que de mi vida, optes por alejarte...............
Regálame tan sólo la posibilidad de creer que esto podria ser posible,
tan cierto como la dulzura y perfecta simplicidad del primer beso...........
tan cálido como el abrazo que terminó aprisionando mis ideas
y sucumbiendo mi corazón en función de lo que ahora siento por ti.........