MARIO CUADROS
Intento de poeta
En tus pestañas
hay un sendero de oasis,
que me lleva a la guarida de tus sueños
y al versado éxtasis
que tu cuerpo es dueño.
Ahí se forma un atentado a mi corazón,
se forma un batallón
de esperanzas a mi alma,
que bombardean el dolor
con dosis de bonanza.
Ahí se escucha el silencio más melódico
del los albores del aire,
que despierta la luz lúdica
que hace todo favorable.
Ahí se diluye la melancolía
entre la tormenta de fuego
que genera tu calma,
ahí en pocos segundos,
también, se funde mi alma.
Ahí encuentro el ambiente natural
donde mi mirada
se despoja de toda soledad,
donde tus ojos profesan ser míos
y los amores de ambos recitan poemas
sin escucharlos y sin decirlos.
hay un sendero de oasis,
que me lleva a la guarida de tus sueños
y al versado éxtasis
que tu cuerpo es dueño.
Ahí se forma un atentado a mi corazón,
se forma un batallón
de esperanzas a mi alma,
que bombardean el dolor
con dosis de bonanza.
Ahí se escucha el silencio más melódico
del los albores del aire,
que despierta la luz lúdica
que hace todo favorable.
Ahí se diluye la melancolía
entre la tormenta de fuego
que genera tu calma,
ahí en pocos segundos,
también, se funde mi alma.
Ahí encuentro el ambiente natural
donde mi mirada
se despoja de toda soledad,
donde tus ojos profesan ser míos
y los amores de ambos recitan poemas
sin escucharlos y sin decirlos.
Última edición: