necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo que queda de mí
( 2008 )
Mis suelas gastadas
de tanto deambular
por los mismos lugares,
el café
el bar,
el parque con sus bancas rojas,
aceras y banquetas,
el metro y sus andenes,
el mausoleo
y ese viejo hotel de paso
Mis ojos cansados de no ver
de no encontrar,
de no hallar,
ya no hay por quien suspirar
Mis manos resquebrajadas
por el vano intento de tocar el cielo,
cobijarme con sus estrellas,
arrullado por los versos
que los amantes
liberan al firmamento
en pos del corazón
de sus seres amados
Mi cuerpo fatigado
pues son muchas las cicatrices
los insomnios
y desvelos,
las traiciones
y mentiras,
las lágrimas
y promesas incumplidas
Complicados rituales
no logran exorcizar
tanto fantasma,
propio y ajeno,
que me acompañan,
que se adhieren a mi,
que se enamoran de mis versos,
que me impiden respirar
Mi corazón zurcido
por las múltiples heridas,
los adioses,
las pasiones incompletas,
los fragmentos desprendidos,
por tantos amores maldecidos.
Mi alma ansiosa
por abandonar la tediosa tarea
de mantener unido un cuerpo,
que se desmorona,
que se marchita,
que lentamente se descompone
en mil poemas
de melancolía
( 2008 )
Mis suelas gastadas
de tanto deambular
por los mismos lugares,
el café
el bar,
el parque con sus bancas rojas,
aceras y banquetas,
el metro y sus andenes,
el mausoleo
y ese viejo hotel de paso
Mis ojos cansados de no ver
de no encontrar,
de no hallar,
ya no hay por quien suspirar
Mis manos resquebrajadas
por el vano intento de tocar el cielo,
cobijarme con sus estrellas,
arrullado por los versos
que los amantes
liberan al firmamento
en pos del corazón
de sus seres amados
Mi cuerpo fatigado
pues son muchas las cicatrices
los insomnios
y desvelos,
las traiciones
y mentiras,
las lágrimas
y promesas incumplidas
Complicados rituales
no logran exorcizar
tanto fantasma,
propio y ajeno,
que me acompañan,
que se adhieren a mi,
que se enamoran de mis versos,
que me impiden respirar
Mi corazón zurcido
por las múltiples heridas,
los adioses,
las pasiones incompletas,
los fragmentos desprendidos,
por tantos amores maldecidos.
Mi alma ansiosa
por abandonar la tediosa tarea
de mantener unido un cuerpo,
que se desmorona,
que se marchita,
que lentamente se descompone
en mil poemas
de melancolía