Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo que quiero es alegrar tus tempestades
Paliar tu doliente alma diaria, mermar la lejanía
Cuando nos mira con soberbia altiva
y capturar de tus grietas todas las sales y sus mares.
Mientras llega tu hora poderosa y dominante
Danzando abierta en tu boca de suspiro lacerante y
el vientre del silencio amanece herido.
Quiero alimentar tu boca de delirio y beso desvestido
Con la ira impenetrable de mi piel indecorosa.
Sudar contigo mas allá de las barreras del tiempo agitadas
En convulsión de tic revocando el orden de las ventanas.
Con nuestros humores irrigados de caudales
Hallar la ribera de tus templos sin culpa
Tus rayas montes y curvas
con el germen simiente y la cabalgata caníbal en los dedos, y
oír tu palabra en gemido
aun dejando el algo inerte y exhausto.