jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
hoy la abuela cumplió cien años
hace muchos muchos años la abuela se enamoró
hace muchos muchos años ya de esta historia
la abuela en ese entonces sintió que se moría de amor
la abuela no comía ni dormía pensando en aquel hombre
y se pasaba los días sofocada de pasión enfermiza
un sentimiento desgarrador carbonizaba su corazón enamorado
la abuela sentía que la vida se le iba en cada aliento
la pobre estúpida abuela enamorada aquel lejano abril
hace ya tanto tiempo
aquella primavera de cielos suaves
de brisas cálidas que acariciaban las hojas de las palmeras
el tipo no era un hombre malo
era en realidad un hombre como cualquiera
y tomó lo que la abuela tenía para darle
y después de tomarlo se fue y ya nunca volvió
tal vez pensaría que la abuela estaba desquiciada
o que era de esas mujeres que en noches de luna llena
cogen un cuchillo y apuñalan a sus amantes
la abuela estuvo encerrada un año en su casa
y cuando salió parecía estar recompuesta
nunca habló con nadie de aquella primavera maldita
más tarde se casó con el abuelo
y vivió la larga vida que le tocaba vivir
hoy alcanzó los cien años
la familia le hizo una fiesta
hubo mariachi y cerveza y algunos dijeron discursos
hubo mucha comida y un enorme pastel
la abuela estaba sentada en la cabecera de la mesa principal
parecía estar contenta y de cuando en cuando sonreía
yo la miraba desde una de las mesas del patio
yo podía imaginar lo que la abuela estaba pensando
yo casi podía leer por telepatía el pensamiento de la abuela
yo que ahora ando igual de jodido que la abuela anduvo
hace ya tantos tantos años
aquel abril de hace tanto tanto tiempo
yo tenía en la cabeza el mismo pensamiento
el mismo que tenía la abuela mientras sonreía
allí sentada en el lugar de honor de la mesa principal
la abuela estaba pensando qué curioso resulta
qué curioso resulta haber alcanzado a vivir tantos años
y estar celebrando que hoy cumplo los cien
qué curioso cuando hace tantos tantísimos años
que estoy muerta