Vlach
Poeta recién llegado
Día a día me pregunto
que hice para merecerte.
Pues no hay pecado suficiente
que me condene a tal infierno.
Fuiste peor que el averno
más profundo y olvidado;
arrancaste de raíz
todo lo que pude haber soñado.
Pero, no conforme con ello
te llevaste mucho más,
me quitaste la esperanza
de, algún día, volver a amar.
Y aquí estoy, vacío e inherte...
¿Acaso no era suficiente
con haberte ido para siempre,
y olvidarme sin piedad?
Y digo que te he olvidado,
y lo hice, ya no estás.
Pero te llevaste todo,
corazón, vida y mucho más.
Ya no hay nada que agregar
pues soy un cuerpo sin alma.
No te acerques a penar,
de ti no quiero lágrimas.
Te llevaste todo...
No vuelvas nunca más.
que hice para merecerte.
Pues no hay pecado suficiente
que me condene a tal infierno.
Fuiste peor que el averno
más profundo y olvidado;
arrancaste de raíz
todo lo que pude haber soñado.
Pero, no conforme con ello
te llevaste mucho más,
me quitaste la esperanza
de, algún día, volver a amar.
Y aquí estoy, vacío e inherte...
¿Acaso no era suficiente
con haberte ido para siempre,
y olvidarme sin piedad?
Y digo que te he olvidado,
y lo hice, ya no estás.
Pero te llevaste todo,
corazón, vida y mucho más.
Ya no hay nada que agregar
pues soy un cuerpo sin alma.
No te acerques a penar,
de ti no quiero lágrimas.
Te llevaste todo...
No vuelvas nunca más.
Última edición: