Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Supiste apaciguarme deleitosa
a fuerza de entregarme cada día
al beso de tu boca que en la mía
se vuelve calidez maravillosa.
Supiste de manera portentosa
unir tu claridad a mi osadía
de forma que embriagado en valentía
me ayude ante la noche tormentosa.
De siempre con tus ojos me vestiste
del verde más total y esperanzado
y tanto fue tu amor que amor me diste.
De pronto me forjaste acrecentado.
(Supiste corazón, siempre supiste
que sólo me repara tu costado).
a fuerza de entregarme cada día
al beso de tu boca que en la mía
se vuelve calidez maravillosa.
Supiste de manera portentosa
unir tu claridad a mi osadía
de forma que embriagado en valentía
me ayude ante la noche tormentosa.
De siempre con tus ojos me vestiste
del verde más total y esperanzado
y tanto fue tu amor que amor me diste.
De pronto me forjaste acrecentado.
(Supiste corazón, siempre supiste
que sólo me repara tu costado).