aniksun
Poeta adicto al portal
Desde su origen, en libertad,
el aire fresco y la mañana
en la ferviente luna
o en la esperada escarcha,
su frente empapada dibuja requiebros
de ilusión y de calma.
Fueron todos recuerdos,
vivas imágenes de un pasado
confundido y despechado,
frenético descenso,
algarabía incesante
de risas y nostalgias
olvidadas de un anhelo.
Caminar sediento de luces y de sombras,
de nubes blancas en orillas negras,
entre manantiales de arena
que surcan un camino
gritando en el silencio
una lágrima y una pena.
Sutil amalgama de despechos y deseos,
furia intensa de ebullición lenta
que agasaja la mundo
con orgullo y disimulo,
con una sordera llana
y una palabra escasa
de quien se siente diminuto.
Y por eso busco algo
que me despierte de nuevo,
algo que me devuelva la sonrisa,
algo que no encuentro,
algo que me dibuja
lo que ansío y no tengo,
algo que sea auténtico: el tiempo
el aire fresco y la mañana
en la ferviente luna
o en la esperada escarcha,
su frente empapada dibuja requiebros
de ilusión y de calma.
Fueron todos recuerdos,
vivas imágenes de un pasado
confundido y despechado,
frenético descenso,
algarabía incesante
de risas y nostalgias
olvidadas de un anhelo.
Caminar sediento de luces y de sombras,
de nubes blancas en orillas negras,
entre manantiales de arena
que surcan un camino
gritando en el silencio
una lágrima y una pena.
Sutil amalgama de despechos y deseos,
furia intensa de ebullición lenta
que agasaja la mundo
con orgullo y disimulo,
con una sordera llana
y una palabra escasa
de quien se siente diminuto.
Y por eso busco algo
que me despierte de nuevo,
algo que me devuelva la sonrisa,
algo que no encuentro,
algo que me dibuja
lo que ansío y no tengo,
algo que sea auténtico: el tiempo