ludmila
Poeta veterano en el portal
Los he visto,
comprobé como ellos se deshacen
en prístinos abalorios y ruedan,
giran en vertiginosos vuelos y caen
amortiguados por el corazón de los pájaros.
He sentido el devenir de un bálsamo
que juega en los rincones,
en público,
en las hojas y en la almohada de los sueños
encogiéndose y dilatándose
en un plano imaginario
de ondas que impregnan los cantos,
las aristas, las esquinas;
se desangran construyéndose cotidianamente
en el encanto de su efluvio
de caricias y frentes
donde derraman una bella sonrisa
que lame las heridas,
se arrodilla curando las traiciones
del amargo pabellón de los amantes
protagónicos de un sesgo,
un cuerpo enroscado de gramática,
en el tibio espiral del temblor.
comprobé como ellos se deshacen
en prístinos abalorios y ruedan,
giran en vertiginosos vuelos y caen
amortiguados por el corazón de los pájaros.
He sentido el devenir de un bálsamo
que juega en los rincones,
en público,
en las hojas y en la almohada de los sueños
encogiéndose y dilatándose
en un plano imaginario
de ondas que impregnan los cantos,
las aristas, las esquinas;
se desangran construyéndose cotidianamente
en el encanto de su efluvio
de caricias y frentes
donde derraman una bella sonrisa
que lame las heridas,
se arrodilla curando las traiciones
del amargo pabellón de los amantes
protagónicos de un sesgo,
un cuerpo enroscado de gramática,
en el tibio espiral del temblor.
Última edición: